Un QR por mesa abre la carta del día en el móvil del cliente, con fotos y en castellano, catalán e inglés. Sin app que instalar y sin reimprimir nada cuando cambia un precio.
Pide una demo
La carta QR se sirve del mismo catálogo con el que trabaja el TPV, así que no hay dos cartas que mantener. Subes el precio del menú en caja y el móvil del cliente ya lo enseña; quitas un plato que se ha acabado y desaparece de la carta en el momento. Ese es el motivo real para tener una carta digital y no un PDF colgado de un enlace: un PDF envejece el mismo día que lo subes, y acaba enseñando precios que ya no cobras, que es peor que no tener carta. Aquí no hay reimprimir, ni plastificar, ni pegar una pegatina encima del precio viejo.

La carta va en castellano, catalán e inglés, y el cliente ve la suya sin elegir nada raro. Para un local con turistas eso quita la conversación de todas las noches sobre qué lleva cada plato, y para el camarero quita las cuatro preguntas que se repiten en cada mesa. Las fotos ayudan más de lo que parece: un plato con foto se pide más que el mismo plato descrito en una línea de texto. Y como no hay app que instalar, funciona con el móvil que el cliente ya tiene en la mano: apunta al QR de su mesa y se abre.

Media hora, en tu local o por videollamada. Te lo enseñamos funcionando con un restaurante de demostración, en tu tablet y con tu impresora, para que veas cómo trabaja antes de decidir nada.
Escríbenos por WhatsAppLlámanos · +34 642 956 773