Qué es
Hasta ahora el programa de caja era cosa tuya. Hacienda veía lo que declarabas, no cómo lo habías generado. VeriFactu cambia eso: a partir de 2027, el programa con el que haces los tickets tiene que guardar cada venta de una manera que no se pueda tocar después y, en la modalidad que le da nombre, enviarla a la Agencia Tributaria en el momento.
En la norma se llama «sistema informático de facturación», que suena a algo grande pero es cualquier cosa que saque tickets: el TPV de la barra, el programa del portátil de la oficina, una app en la tablet. Y sí, los tickets cuentan. Factura simplificada es el nombre oficial del ticket, y está dentro.
Cuándo
Las fechas ya se han cambiado dos veces, así que conviene mirar de qué año es el artículo que estés leyendo. Este lo hemos revisado el 17 de septiembre de 2026, y las fechas que están en vigor las puso el Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre:
- 1 de enero de 2027 si el bar es una sociedad (una SL, típicamente).
- 1 de julio de 2027 si eres autónomo, o una comunidad de bienes, o cualquier otra cosa que no tribute por Sociedades.
Hay un detalle que se pasa por alto: los que hacemos software ya tenemos la obligación de vender programas adaptados. Si cambias de TPV en 2026, lo que te instalen tiene que cumplir ya. Si te lo venden sin eso, mal empiezas.
¿Y si mi bar…?
Casi todos los bares de por aquí van a estar dentro. Los que no:
Si ya estás en el SII, el sistema de IVA de las empresas grandes (más de seis millones de facturación, o quien se apunta voluntariamente). Ese sistema ya hace lo mismo y VeriFactu no te aplica.
Si el bar está en el País Vasco o en Navarra. Allí hay TicketBAI y lo que prepara Navarra, que son otra historia.
Si facturas a mano, sin programa de ningún tipo. La ley regula programas, no talonarios. En un bar con algo de movimiento es difícil, pero existe.
Y luego está el caso de los módulos, que es el que más nos preguntan y el que menos claro está. Si tributas en régimen simplificado, hay ventas en las que no estás obligado a emitir factura, y sobre esas el reglamento no dice nada. Pero en cuanto haces una factura con un programa, porque un cliente te la pide o porque le vendes a otra empresa, ese programa tiene que cumplir. Nuestra recomendación es que no te fíes de lo que diga un artículo, este incluido, y lo hables con tu gestoría con tus números delante.
Lo que verá el cliente en el ticket
Poca cosa, en realidad. Un código QR que, si lo escanea, le lleva a la sede de la AEAT y le deja comprobar que ese ticket existe. Y una línea que dice «VERI*FACTU», o «Factura verificable en la sede electrónica de la AEAT», si tu programa envía los registros.
Lo que hay detrás del ticket es lo que importa: un registro con la huella (el hash, si te suena) del registro anterior. Si alguien quita uno de en medio, la cadena se rompe y se nota. Ese es todo el truco, y es un buen truco.
Lo que tiene que hacer tu programa
Lo resumimos porque el reglamento son bastantes páginas.
Registrar cada venta cuando se emite, encadenada con la anterior.
No dejar borrar ni cambiar nada. Si te equivocas en una cuenta, se hace un registro de anulación que también se encadena. La venta mala no desaparece: queda anulada, y consta que lo estuvo.
Guardar los registros y poder sacarlos en el formato de Hacienda cuando te los pidan.
Si trabaja en modalidad VERI*FACTU, enviar cada registro a la AEAT al emitirlo y guardarse la respuesta. La otra modalidad existe: el programa firma los registros y los guarda en tu equipo, y el responsable de que sigan ahí dentro de cuatro años eres tú. Nosotros no la usamos, y a un bar no se la recomendaríamos.
Y el fabricante tiene que firmar una declaración responsable de que todo esto se cumple. Es un papel con la versión del programa y una fecha. Pídelo. Si la respuesta es «sí, sí, cumplimos» pero el papel no aparece, ya sabes.
Luego está lo que no puede hacer, que es justamente lo que se quiere acabar: llevar dos series, tener un modo «prueba» que saca tickets de verdad sin registrarlos, dejar borrar una venta. Ojo con esto: tener instalado un programa que lo permite ya es sancionable, aunque nunca hayas usado esa opción.
Qué te puede costar
Está en el artículo 201 bis de la Ley General Tributaria, y son multas fijas, no un porcentaje.
50.000 euros por ejercicio a quien tiene o usa un programa que no cumple. Por tenerlo. No hace falta que Hacienda demuestre que has escondido nada.
150.000 euros por ejercicio a quien lo fabrica o lo vende, y mil euros más por cada copia vendida sin la declaración responsable. Esto es lo nuestro, y es el motivo de que nos lo tomemos igual de en serio que tú.
¿Mi TPV de ahora sirve?
Depende del TPV, y no lo sabrás hasta que preguntes. Tres preguntas al que te lo vendió o te lo mantiene:
- ¿Me das la declaración responsable, con la versión que tengo yo instalada?
- ¿Los registros se encadenan y no se pueden borrar? ¿Puedo verlos yo y exportarlos?
- ¿Envía a la AEAT o guarda en local? Y si guarda en local, ¿quién responde de que los registros sigan ahí?
Una caja registradora de las de siempre, sin conexión y sin actualizaciones, no va a pasar. Un TPV con software que se actualiza, seguramente sí, si el fabricante ha hecho los deberes. Lo que no tiene sentido es esperar a diciembre para preguntarlo: si hay que cambiar, mejor en un mes tranquilo que en plena campaña.
Cómo lo hace Comanda
Trabajamos en modalidad VERI*FACTU. Cada venta genera su registro, se encadena con el anterior y se envía a la AEAT con su justificante. El camarero cobra igual que siempre; lo demás pasa solo. En la pantalla de Auditoría puedes ver cada registro, su huella, y si la AEAT lo ha aceptado o no y por qué, y sacarlo todo en CSV o en XML sin pedírnoslo. Va dentro de la cuota, no es un módulo aparte.
La declaración responsable de Comanda la estamos preparando y la tendrás antes de que te llegue tu fecha. Te la entregamos con la instalación, con su versión y su fecha, que es como debería hacerlo cualquiera.
Lo contamos con más detalle en Software VeriFactu para restaurantes.